17.12.2025

El principal mito sobre los coches chinos en Kirguistán

La compra de un nuevo crossover chino parece tentadora: el precio es más bajo que el de sus competidores japoneses o coreanos.

 

Sin embargo, si calculamos todos los gastos durante tres años —combustible, mantenimiento, seguro, impuestos y depreciación— resulta que la «propiedad barata» sigue siendo un mito.

 

Combustible y mantenimiento ⛽️

Tomemos un crossover promedio con un motor turbo de 1,5 l. Con un consumo de 8 litros por cada 100 km y un recorrido de 15 mil km al año, en tres años se gastarán unos 3600 litros de gasolina. A un precio de unos 70 som por litro, esto representa más de 250 mil som. Las revisiones técnicas (mantenimiento programado) en los concesionarios oficiales cuestan, de media, entre 15 y 25 mil som por visita. En tres años, el total es de unos 60–70 mil som.

 

Seguros e impuestos 📄

En Kirguistán, la póliza de seguro obligatorio (OSAGO) es económica: alrededor de 3–5 mil som al año, lo que suma hasta 15 mil en tres años. El seguro voluntario (KASKO) para coches nuevos está poco desarrollado, pero si se contrata, el coste sería significativamente mayor y multiplicaría los gastos. El impuesto de circulación para un vehículo de 140–150 CV es de aproximadamente 3–4 mil som al año, es decir, unos 10–12 mil en tres años. A esto se pueden añadir los gastos en neumáticos de invierno: unos 25–30 mil som.

 

Depreciación 📉

La pérdida más grande es la caída del valor del vehículo. Los coches chinos en Kirguistán se deprecian más rápido que los japoneses y coreanos. En tres años, un crossover pierde hasta el 40–50 % de su precio. Un coche comprado por, digamos, 1,5 millones de som, solo se podrá vender después de tres años por unos 750–900ф mil.

 

Resultado 💰

En tres años, la suma de los gastos en combustible, mantenimiento, seguros, impuestos y depreciación supera fácilmente los 600–700 mil som. Incluso sin contar el seguro KASKO, tener un coche chino no sale barato. El principal factor de gasto es, precisamente, la fuerte caída del precio al revenderlo.

 

Comparación con los competidores 🏎️

 

  • Coches japoneses (por ejemplo, Toyota RAV4 o Mazda CX-5): en Kirguistán son más caros (de 2 a 2,5 millones de som). Pero mantienen mejor su valor: en tres años pierden entre un 30 y un 35 %. Los gastos totales son mayores que los de los crossovers chinos, pero la liquidez al vender es mucho mejor.

  • Modelos coreanos (Kia Sportage, Hyundai Tucson): ocupan una posición intermedia. Su precio en el mercado es de unos 2 millones de som. En tres años pierden una media del 35–40 %, lo que los hace más rentables que los chinos, aunque un poco menos estables en precio que los japoneses.

 

Conclusión: Los crossovers chinos son efectivamente más baratos al momento de la compra, pero los costes de propiedad en Kirguistán demuestran que el problema principal es la depreciación. Al revender, es esta la que supone el mayor golpe al bolsillo, y no el combustible o el mantenimiento.