17.12.2025
¿Se acabaron las preocupaciones por la carga?
Carreteras electrónicas:
¿cómo puede esta nueva tecnología cambiar el futuro del transporte?
Los vehículos eléctricos son cada vez más populares, pero uno de los principales problemas persiste: la autonomía limitada y la necesidad de recargas regulares. El mundo busca una solución, y una de las direcciones más prometedoras son las carreteras electrónicas: tramos de autopistas que cargan el coche directamente mientras está en movimiento. Estas carreteras ya funcionan en gran parte de Europa y China, y recientemente se ha realizado el primer experimento de este tipo en los Estados Unidos.

¿Qué es una carretera electróneica?
Es un tramo de vía bajo el cual se instalan bobinas de cobre especiales. Estas crean un campo magnético y transfieren energía al vehículo eléctrico si este dispone del receptor correspondiente. El principio es similar a la carga inalámbrica de un teléfono, pero a gran escala.
La carga es posible en dos modos:
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Carga dinámica: durante el movimiento.
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Carga estática: cuando el coche está detenido o estacionado.
Esto facilita enormemente el uso de los vehículos eléctricos y resuelve el problema del "miedo a quedarse sin batería".
Electreon: líder en carreteras electrónicas
Detrás de estos desarrollos se encuentra la empresa israelí Electreon, pionera mundial en la tecnología de Sistemas de Carreteras Eléctricas Inalámbricas (WERS). Su sistema utiliza bobinas bajo el asfalto, un receptor en el coche y un sistema de gestión inteligente para garantizar la seguridad. Electreon ya tiene proyectos en EE. UU. (Míchigan), Alemania, Países Bajos, Italia, Suecia, Francia y China.
Ventajas principales:
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Eliminan el límite de autonomía: Los viajes largos son más sencillos.
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Reducen el coste de los vehículos: No se necesitan baterías gigantes, por lo que los coches pueden ser más baratos y ligeros.
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Ahorran recursos: Menos extracción de litio y níquel beneficia al medio ambiente.
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Ideales para el transporte comercial: Camiones y autobuses pueden operar sin paradas prolongadas.

¿Es necesaria esta tecnología en Kirguistán y otros países de la CEI?
Esta es la pregunta clave que genera un debate activo. Imaginad que estas carreteras aparecieran aquí: en Biskek, Osh, Naryn o en la ruta Biskek–Cholpon-Ata. Los coches se cargarían solos, no habría atascos en las estaciones de carga y los transportistas ahorrarían millones en costes operativos.
Pero, ¿estamos preparados para esto?
Aquí hay algunos puntos para debatir:
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¿Le gustaría ver carreteras electrónicas en nuestras calles?
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¿Ayudaría esta tecnología al desarrollo del transporte ecológico en Kirguistán?
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¿Deberían las autoridades invertir en este tipo de innovaciones?
La idea es realmente interesante y totalmente viable, y el futuro de este tipo de proyectos depende en gran medida del interés y la opinión de la gente.